Para empezar a practicar el método Pilates es indispensable conocer los principios básicos y saber a qué nos enfrentamos: la respiración, la colocación de la pelvis, posición del
tórax, estabilización de los hombros y la posición adecuada para proteger la cervical.
Es importante saber que no es sencillo aprender a sentir nuestro cuerpo y controlarlo de forma equilibrada sin provocarnos ningún tipo de lesión. Por ello, aconsejamos comenzar con un mínimo de cinco clases individuales en las que se incluyen la valoración física y la adaptación de los ejercicios de forma personalizada. A partir de este momento, se puede elegir el tipo de clase que más nos interese: individual, clases de dos personas o, como máximo, grupos de tres.
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